Finanzas personales

Si buscas tranquilidad en tu economía personal, no tener sobresaltos por falta de dinero, no quedarte en números rojos y poder pagar los recibos cada mes, entonces debes tener el control de tus finanzas personales.

Que son las finanzas personales

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Las finanzas personales son a lo que llamamos al conjunto de acciones que tienen que ver con el dinero de una familia o un individuo o persona. Entre estas acciones, las finanzas personales de la persona se basan en administrar, presupuestar, ahorrar y/o gastar su dinero.

Se trata de hacer un control de tu economía. En este control, entra absolutamente todo lo que tiene que ver con tu economía, que variará según el caso concreto:

  • Cuenta corriente
  • Tarjetas de crédito
  • Tarjetas de débito
  • Inversiones de capital
  • etc.

Existen dos elementos básicos para llevar a cabo el control de las finanzas:

Los ingresos: Se trata de todo el dinero posible que sabes que llegará a tus manos. Entre ellos está tu sueldo del trabajo, un posible alquiler de una casa, una venta, etc.

Los gastos: En este caso, se trata del dinero saliente, es decir, dinero que tienes que pagar por distintos conceptos y compras. Entre los gastos pueden estar los pagos de recibos, la compra de alimentación, etc.

Pasos básicos que debes seguir si quieres mejorar tus finanzas personales

Hay una serie de pasos imprescindibles que deberías seguir, si quieres administrar correctamente tu dinero.

Paso 1: Empieza a apuntar todos tus gastos

En primer lugar, empieza a apuntar todos tus gastos. Para administrar el dinero, tienes que saber en que lo gastas y cuanto has gastado. Para llevar a cabo este apartado, hoy en día existen muchas aplicaciones para el teléfono que te ayudan a llevar el seguimiento. Pero, si eres de los que prefiere el papel, adelante, guarda tus tickets y apúntalo todo.

Paso 2: Ahora toca hacer tus cuentas

Una vez tienes claro el primer paso, pasamos al siguiente paso. Ya tienes todos los datos y números, en definitiva, dinero. Ahora toca hacer tus cuentas.

Para hacer las cuentas, tienes que saber el dinero que ha entrado (sueldo, etc), el dinero que te has gastado (compras, etc) y el dinero que ha ido a gastos que se repiten (facturas luz, recibos, etc).

Si has utilizado una app de finanzas, seguramente ya tengas bien estructurados estos gastos, para los que prefieren papel y boli, tan solo se trata de hacer unas tablas para ver el seguimiento.

Lo más típico para hacer ésto, es separar los datos en tres, tus ingresos, los gastos fijos y los gastos variables. Veamos un ejemplo:

IngresosCantidad
Sueldo€€€
Alquiler€€€
TOTAL€€€
Ingresos
FijosCantidad
Luz€€€
Internet€€€
TOTAL€€€
Gastos fijos
VariablesCantidad
Alimentación€€€
Gasolina€€€
TOTAL€€€
Gastos variables

Con estas tablas, puedes saber de cuanto dinero dispones cada mes, que lo tendrás indicado en la tabla 1 (ingresos), con la tabla 2 (Gastos fijos), sabes el dinero que vas a gastar si o sí, ya que son gastos que debes hacer frente aunque no quieras. Por último, la tabla 3 (Gastos variables), indica la cantidad de dinero que gastas, pero que no siempre es la misma cantidad o no todos los meses haces ese gasto o compra determinada.

Con las tres tablas completas, podrás saber si gastas más de lo que ganas, por lo tanto, empezar a reducir esos gastos, también sabrás si todos tus gastos son realmente necesarios, seguro que más de uno puedes reducirlo o incluso eliminarlo. Otras cosas que te ayudarán a entender es en que meses dispones de más dinero o tienes menos pagos.

Paso 3: Establece el presupuesto

En este paso, ya sabes que ganas y que gastas, por lo tanto, destina un porcentaje de tu dinero a pagar los gastos fijos de los que no puedes huir.

Una vez hagas eso, tendrás disponible todo el dinero que puedes gastar, sin preocuparte por un recibo sin pagar.

También, ten en cuenta que lo ideal sería ahorrar un porcentaje de ese dinero. De modo que, yo incluiría el porcentaje de ahorro o dinero intocable, siempre dentro de tus posibilidades, también hay que comer y esas cosas. Pero, siempre es bueno tener un dinero ahí, por si te llega algún imprevisto que tengas que afrontar inesperadamente.